¿Qué se debe tomar en cuenta a la hora de mantener las fachadas de edificios?

¿Qué se debe tomar en cuenta a la hora de mantener las fachadas de edificios?

La fachada de un edificio es la parte que más desgaste sufre, así que darles un correcto mantenimiento es de suma importancia para evitar catástrofes futuras. Pero, ¿qué debe tomar en cuenta el administrador del condominio a la hora de gestionar el mantenimiento de las fachadas? ¡Sigue leyendo!

Aunque no haya un daño directo a la fachada, se debe dar mantenimiento cada cierto tiempo para evitar que aspectos cotidianos la vayan deteriorando y, cuando menos se lo espera, el daño es sumamente importante.  

¿Qué factores desgastan la fachada de un edificio?

Factores como el clima, el polvo, la contaminación atmosférica, entre otros, son los principales causantes de que una fachada se deteriore. Si no se realiza un mantenimiento frecuente,  estos elementos provocarán que las fachadas se vayan deteriorando poco a poco hasta que aparezcan problemas mayores y difíciles de restaurar como grietas, goteras, humedad desprendimientos, pérdida de aislamiento térmico, entre otros.

¿Qué se puede hacer y que no se puede hacer a la hora de mantener la fachada de un edificio?

De acuerdo con el código 5 del artículo 21 de la Ley de Propiedad en Condominio de Inmuebles para la CDMX queda estrictamente prohibido decorar, pintar o realizar obras que modifiquen la fachada o las paredes exteriores desentonando con el condominio o que contravengan lo establecido y aprobado por la Asamblea General.

Por lo tanto, cualquier propuesta de modificación o restauración primero se tiene que exponer en Asamblea General y llegar allí a un consenso. Si se decide que es necesario realizarla, será el administrador del condominio el que tendrá que gestionar todo lo relacionado a ello: empleados, material, etc. Si se trata de un daño inesperado, se puede recurrir al Fondo de Reserva para obtener los recursos. 

Recomendaciones para el mantenimiento de una fachada.

Para conservar en perfecto estado una fachada son tres factores los que se deben tomar en cuenta: renovación, reparación y rehabilitación, sobre todo si el edificio es muy viejo. Existen algunas recomendaciones que nos ayudarán a  alargar su buen estado sin tener que desembolsar un gran presupuesto:

La limpieza. 

Dentro de las labores de manutención habituales del edificio se debe tomar en cuenta la fachada. El polvo, la lluvia, el humo de los vehículos, son elementos que simplemente ensucian y empeoran su estado y estética. Realizar una limpieza de fachada al menos un par de veces al año es crucial a la hora de buscar prolongar su buen aspecto y detectar posibles problemas estructurales antes de que sea demasiado tarde.

Pintura.

Otro factor a tomar en cuenta es la pintura. Esta es la primera que se desgasta y la que hace ver deteriorado al edificio. Elementos ambientales como los rayos solares y la humedad son los principales causantes de que la pintura pierda su tonalidad original o, simplemente, se vaya descascarando con los años. Es recomendable dar una mano de pintura cada cierto tiempo para asegurarse de que el edificio no pierda su atractivo aspecto. 

Elementos extras: 

Elementos adicionales de una fachada como balcones, rejas, jardineras o lámparas también sufren el desgaste de la intemperie. Por este motivo es importante también incluir a la hora de realizar una manutención de la fachada; revisar su estado y reemplazar o arreglar aquello que sea necesario.

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